El casco de escalada: te puede librar de un chichón o salvarte la vida

Casco de escalada - escaladayferratas.com

El casco de escalada es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta y, por desgracia, se le presta poca atención. Es habitual ver a muchos escaladores de deportiva subir las vías o asegurar sin ponérselo, exponiéndose al peligro de recibir un fuerte impacto en la cabeza. Llevar el casco no es una muestra de cobardía, denota responsabilidad ante la peligrosidad de la escalada o de las vías ferratas.

El casco es indispensable en la práctica de la escalada y de las vías ferratas. El mejor consejo que debes seguir es llevarlo siempre puesto, incluso cuando estás asegurando a un compañero, ya que éste podría arrojarte rocas sin querer.

Es un accesorio engorroso de transportar por su volumen y su forma redondeada, además de poco estético. No es nada “instagrameable” pero protege la parte más importante de nuestro cuerpo: la cabeza.

Es posible que escalando caigan piedras, partes del equipo como mosquetones y un largo etc. Muchos accidentes podrían haber minimizado su gravedad si el escalador hubiera hecho uso del casco.

La clave del casco está en su diseño

Los cascos están diseñados para absorber la energía proyectada por un golpe fuerte, autodestruyéndose con el impacto para que tu cabeza no lo reciba. Por esta razón, es conveniente deshacerse del casco y adquirir uno nuevo si esto ocurre, aunque no presente rasguños visibles. Además, los fabricantes recomiendan sustituirlos cada 5 años, ya que los plásticos con los que están fabricados se van degradando con el paso del tiempo y pierden efectividad. Hay una excepción con los que están fabricados con fibra de vidrio, al ser un material más resistente son más caros pero podemos utilizarlos con total seguridad dos años más. 

Existe un hecho curioso que atañe a los cascos de plástico y es que no es recomendable ponerles pegatinas a pesar de que mucha gente lo hace, puesto que la cola de las mismas puede ser abrasiva en el material y hacerlos menos resistentes.

¿Como elegir el casco de escalada?

Lo más importante a la hora de escoger y saber qué casco de escalada comprar, es que ajuste bien, que sea cómodo, resistente y no pese demasiado.

Las características más importantes para el funcionamiento de un casco son el ajuste a la cabeza y tener una carcasa y una suspensión robustas que absorban bien la energía. 

Las carcasas más duras y resistentes son también las más pesadas y caras: las de fibra de vidrio.

La mayoría se fabrican con carcasas de plástico, que es un material mucho más ligero que la fibra de vidrio y relativamente duradero. Dentro de esta categoría son preferibles los fabricados con ABS antichoques. Los más ligeros cuentan con una carcasa fina puesta sobre un revestimiento de espuma antichoques. Aunque son los cascos cómodos y elegantes, no proporcionan mucha protección ante rocas afiladas, ya que la carcasa es muy fina y tiende a romperse o a ser atravesada por éstas.

¿Cómo elegir el casco y ajustarlo?

En cuanto al ajuste, algunos cascos están suspendidos sobre la cabeza con tiras de cinta, mientras que otros tienen un recubrimiento de espuma que se asienta sobre la cabeza y se aplasta con un pequeño impacto. Existen los que tienen ambos sistemas, pero lo verdaderamente importante es elegir el tamaño adecuado y que éste se ajuste perfectamente a la forma de nuestra cabeza.

Algunos cascos se ajustan mediante un cierre de velcro pero este sistema no es el mejor, ya que es un material que se degrada con el tiempo y se puede llenar de suciedad y dejar de fijarse correctamente. El mejor sistema de ajuste con diferencia es la hebilla, que permite incrementar o reducir la circunferencia de la banda de sujeción del casco.

Si sabemos que utilizaremos el casco en lugares donde haga mucho frío y necesitaremos protegernos la cabeza ante las bajas temperaturas, es recomendable probarse el casco con el gorro que vayamos a usar. También podemos comprar un casco que nos sirva tanto para épocas calurosas cómo para frías y utilizar un gorro elástico por encima del casco cuando necesitemos protegernos del frío.

Hay otros factores a tener en cuenta para elegir el modelo de casco que necesitamos, como por ejemplo el color. En épocas calurosas, es mejor que el casco sea de color blanco o claro. Algunos cascos tienen rejillas de ventilación, que son de agradecer en épocas calurosas.

La mayoría de cascos vienen con sujeciones para linterna frontal así que es importante comprobar que esta sujeción sea compatible con la linterna que compremos o la que ya tengamos.

No es recomendable llevar nada duro dentro del casco, como podrían ser gafas, horquillas o suministros de primeros auxilios ya que se podrían incrustar en el cráneo en caso de que suframos un impacto.

¡Ojo!

Y el último consejo es obvio, pero no por ello menos importante… Cuando dejéis el casco en el suelo, ponedlo derecho para que no ruede cuesta abajo! Hay quien ha tenido que comprarse uno nuevo por culpa de esta engorrosa situación.